XXIV Semana Negra de Gijón (Crónica gráfica y sentimental)
© Manuel Nonídez, 2006-2012
A lo largo de sus veinticuatro años de existencia, la SN se ha visto cercada por intereses de todo tipo aunque con predominio substancial de los políticos, pero es la primera vez, al menos que haya visto, que se celebra cercada por una valla. 72.000 € de metal la rodeaban para refrenar en lo posible el ánimo expansivo de los asistentes. Fue una de las condiciones que puso el rectorado de la Universidad.
Thor, en la puerta con el martillo en alto (maceta de alarife, mejor), e imponiendo respeto y mesura a los concurrentes que, como todos los años y pese a distancia e inconvenientes varios, acudieron a la cita anual en torno a la fiesta de la novela.
Por encima de cualquier controversia, si algo no falta a la SN es un público fiel que aumenta en cada edición.
Hay tiempo, y todo tiene su momento. El de primera hora de la tarde es para visitar las exposiciones y las casetas de libros en busca del que acaba de salir o alguno leído en la infancia. Y por qué no, del chollo que te pone en la mano una obra maestra por 1€, que de todo se puede encontrar.
Negra y criminal, la librería de Montse y Paco Camarasa, se traslada cada año desde la calle de la Sal, en la Barceloneta, a la costa cantábrica. Le sienta bien el cambio de mar y de aires.
La puñetera crisis ha hecho que Juan, de Estudio en escarlata, la librería de género negro referente en Madrid, en calle de Guzman el Bueno, haya asistido este año a la SN como visitante. Si cualquier excusa es buena para encontrarse con los amigos, la SN resulta de las mejores.
Un Batman adusto y taciturno controla el paso a la Carpa del Encuentro.
Mientras Batman monta guardia a la entrada, en el interior de la carpa Vanessa Montfort y Fernando Marías presentan Lágrimas en la lluvia, la nueva novela de Rosa Montero.
Por la mañana, en el Hotel Don manuel, Rosa Montero había leído un manifiesto en apoyo de la continuidad de la Semana Negra en el que mostraba su «consternación ante lo que supondría la pérdida de un festival cultural único en España». Las firmas de apoyo llegaron el avalancha.
Un descanso entre presentaciones. Charla distendida con Fernando Marías para afianzar amistades, o gestar nuevos proyectos.
Esta foto se la enviaré a Fernando cuando tenga que renovar el carné.