-Es por el Mortuus que me trajo para que le echara un vistazo.
-¿Qué le ocurre?
-Está hecho una porquería; sin pie de imprenta ni lugar por donde meterle mano a la edición. No tuve otro remedio que buscar en los monigotes.
-Me dijiste que no tenían marca de grabador.
-Exactamente eso, sí. Carecen de firma, lo que no sería de extrañar en un libro maldito, tan secreto, que nadie lo recoge en sus inventarios; ni la Inquisición lo incluye en sus relaciones de libros prohibidos. Nada. El Mortuus es un libro fantasma. Un tratado de brujería que ni siquiera es nombrado en círculos mistéricos. Es extraño, muy extraño…
-Sin embargo, el dueño conocía bien su trayectoria histórica.
-Eso lo hace más sospechoso aún. ¿Por qué manejaba él tanta información que yo no pude contrastar? Tenía que buscar en otra dirección, y solo quedaba esa: los dibujos.
-¿Qué encontraste?
-Échele una ojeada -Calpe tendía a su amigo una lupa de considerable diámetro en el mismo movimiento con que le instaba.
Buscar algo minúsculo en un grabado medieval, además de una lente de aumento, requiere cierta destreza. Y con mayor motivo tratándose de uno tan recargado como el que tenía delante. Por eso esperó a que la uña parda de alquitrán y tinta añeja de Calpe se detuviera en un lugar determinado de la página. Entre las patas traseras y el arranque de la cola de un presunto lagarto. Justo en el espacio que quedaría bajo su orificio cloacal.
A primera vista no distinguió otra cosa que una diminuta mancha blanca, que bien hubiera pasado por excremento, pero que a Calpe le emocionaba sobremanera.
-Parece una cagarruta, ¿verdad? Pues lo es.
Aplicada la lupa, la forma blanquecina cobraba límites retorciéndose "como lombriz con dolor de barriga", rió entre dientes el librero.
-Menudo cabrón está hecho el tío -y soltó una carcajada para la que Mas no encontró sentido-. ¿No se da cuenta? -su rostro trataba de simular sorpresa-. Son sus iniciales entrelazadas: "AB", en negativo. ¿Por qué un grabador se arriesgaría a que lo arrastraran a la hoguera por dejar su impronta en un trabajo que sería condenado en cuanto el Santo Oficio le pusiese la zarpa encima?