Cristina realizó una disección pormenorizada de ambos trabajos y convenció de su lectura a los presentes. Había disfrutado con las novelas y se notaba en su forma de exponerlo. Sus palabras, como manos de prestidigitador, mantuvieron a la concurrencia sin excusa de distracción. Luego entramos en una dinámica de mesa redonda donde fueron atendidas y comentadas todas la preguntas y sugerencias que los asistentes tuvieron a bien hacer.